viernes, 6 de mayo de 2011

Miedo

Tenemos que admitirlo.

Vivimos una vida salpicada todo el tiempo por continuos miedos.

Vivir con miedo es una miseria. Mayor aún que la de aquellas personas que tienen que urgar entre las basuras para encontrar un poco de comida.

El miedo que podemos sentir conscientemente no es más que la punta del iceberg. El miedo accesible a nuestra consciencia, el que podriamos sentir ahora mismo, tal vez no sea más que una pequeña parte de un miedo aterrador que se halla en las capas más profundas de lo inconsciente.

Otras especies de animales pueden temer a la muerte cuando se ven perseguidos por sus depredadores; les guia el instinto de superviviencia.

Es raro que nosotros sintamos ese tipo de miedo en nuestras vidas hoy en dia. Lo que tememos son las heridas a nuestra autoestima, ¡el rechazo de los demás!

Terror de hacerlo mal, de que podamos fallar o de que no seamos capaces de cumplir. Temor al reproche de los seres queridos y no tan queridos. Pánico a que nos señalen por una falta, a la condena de nuestros enemigos y sobre todo...¡ de no tener razón !

Pero...¿quién está tan amenazado?

El concepto de nosotros mismos, nuestra autoimagen, la idea que tenemos de quienes somos.

Pero...¿quienes somos?

Creemos que somos nuestro cuerpo y sus fenómenos, nuestro nombre y nuestra historia, el "Yo como objeto", pero en lo más profundo somos, sobre todo, un "Yo como sujeto", un soplo que aspira al amor, poder y libertad infinitos

Todos somos el mismo soplo que aspira al todo; todos estamos conectados y formamos una unidad mayor; unidad a la que podemos llamarle "Nosotros como espíritu", el mar donde se disuelven todos los incontables "Yo como sujeto", los cuales vendrian a ser como olas o efímeros remolinos de espuma.

Pues bien señores ¡ será esa unidad que nos abarca a todos quien tendrá que ser juzgada !

Rafael San Andrés

No hay comentarios: