
Lo inconsciente lo tenemos a mano aquí y ahora. No es necesario remontarnos al pasado ni a nada especialmente misterioso o tremebundo.
Todos los aspectos que se nos escapan del presente se hallan en la zona oscura del "Yo como experiencia". Sólo hay que abrir los ojos a aquello que se nos presenta en cada momento.
La conciencia del presente se nos escapa o bien porque nuestra atención vaga en una especie de ensimismamiento, en recuerdos, en ensoñaciones o simplemente por un estrechamiento de la conciencia que hace que la atención se centre en aspectos muy concretos de lo que se nos presenta o nos interesa.
En estas condiciones gran parte de lo que va sucediendo aquí y ahora se oculta en esa especie de sombra subsconsciente, la cual debemos explorar e ir descubriendo con cada ejercicio para fortalecer el "Yo como experiencia", o sea, la plena consciencia de lo que va ocurriendo tanto en el mundo exterior como en nuestro propio cuerpo, aspectos que nos van surgiendo en la experiencia inmediata del presente.
Sólo recordar que el presente no es algo estático, sino un ir deslizándose en el tiempo de forma dinámica, pero siempre con una sensación de inmediatez, algo que intuitivamente diferenciamos tanto del pasado ("Yo como objeto") como del futuro ("Yo como sujeto").
Rafael San Andrés Renedo
Todos los aspectos que se nos escapan del presente se hallan en la zona oscura del "Yo como experiencia". Sólo hay que abrir los ojos a aquello que se nos presenta en cada momento.
La conciencia del presente se nos escapa o bien porque nuestra atención vaga en una especie de ensimismamiento, en recuerdos, en ensoñaciones o simplemente por un estrechamiento de la conciencia que hace que la atención se centre en aspectos muy concretos de lo que se nos presenta o nos interesa.
En estas condiciones gran parte de lo que va sucediendo aquí y ahora se oculta en esa especie de sombra subsconsciente, la cual debemos explorar e ir descubriendo con cada ejercicio para fortalecer el "Yo como experiencia", o sea, la plena consciencia de lo que va ocurriendo tanto en el mundo exterior como en nuestro propio cuerpo, aspectos que nos van surgiendo en la experiencia inmediata del presente.
Sólo recordar que el presente no es algo estático, sino un ir deslizándose en el tiempo de forma dinámica, pero siempre con una sensación de inmediatez, algo que intuitivamente diferenciamos tanto del pasado ("Yo como objeto") como del futuro ("Yo como sujeto").
Rafael San Andrés Renedo
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